
He perdido la regla. Definitivamente. Ni rastro de esa cosa desagradable y roja.
¿Y si me estoy convirtiendo en tío?
¿Y si me he convertido en espíritu puro y lo próximo sea no tener ninguna necesidad fisiológica?
¿Y si estoy embarazada de verdad?
¿Y si mi regla se ha vuelto transparente y no me doy cuenta de que voy dejando rastros de sangre invisible allá donde voy?
¿Y si he sincronizado mi regla con la de mi perra y a partir de ahora sólo la tendré dos veces al año?
¿Y si de tanto comer lechugas me he convertido en un ser verde y sin sangre?
¿Y si la hemorragía que tuve ayer por la nariz fue una regla innovadora?
¿Y si le he pasado la regla a Joe? (No por Dios, sería insoportable)
Voy a dejar de plantearme alternativas absurdas a mi pérdida de la regla, la verdad es que la solución es bien sencilla:
Mi cuerpo ha decidido ser ahorrativo e higiénico, y la sangre en vez de salir p'abajo, sube p'arriba, se absorbe y se aprovecha todo.
Buen dia?como vas...
ResponderEliminarme quede buen tiempo leyendo tus escritos.
son buenisimos...
realmente distinto como musica a los oidos.
desde donde escribes...yo Chile,hace frio ,llueve,y las cosas son especiales en este pais,luego de vivir en otros.
te envio mucho exito y luz.
Y A MI ME DEJO ENCANTADA EL SUYO :D
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