jueves, 25 de junio de 2009

Pequeños problemas.


Seguro que alguna vez habéis tenido en vuestro poder una de esas guías para conversar en diversos idiomas. Yo ayer conseguí una en swahili, que me viene de lujo, ya que esta vez me he propuesto aprender ese idioma en serio y perfeccionar lo que ya sabía. El caso es que me descojono.


La guía está dividida en varias partes: Herramientas, Práctica, Relacionarse, Comida... etc. Y esto es lo que te puedes encontrar en la sección de peluquería:


Empieza proponiendo la siguiente frase: ¡No lo corte demasiado!: "Usipunguze sana."


Para terminar con la siguiente: ¡Nunca debería haberle dejado que se me acercara!: "Nilikosa hata uliponikaribia".


Y yo me parto, claro. Porque poneros en situación: Vas a la peluquería, te dejan como un orco, sacas el diccionario pausadamente, y tienes que decir esa frase con voz de cabreo y la entonación enérgica que precisa. Imposible si eres uno de esos viajeros que no tienen ni papa de swahili y que llevan la guía como una biblia.


Después está mi parte preferida. La de sexo. Mi mente se imagina 800.000 situaciones diferentes muy pero que muy cómicas. De hecho creo que me voy a poner a escribir una comedia a partir de este librito. No se olvidan de explicar cómo se dicen las siguientes frases de "uso cotidiano": Está bueno, Está cachondo, Es un cabrón, Es una puta, No pierde ocasión de ligar.


Y por fin llegan las frases a utilizar durante el acto sexual: "No te preocupes, ya lo hago yo sola"; ¡Dios mío!; ¡Fantástico!; ¡Despacio, león!... etc.


Para finalizar con problemas de pareja: ¿Te estás viendo con otra?; Sólo te intereso por el sexo; No quiero volver a verte; Creo que esto no funciona... etc.


Y los planteamientos filosóficos que se me plantean, valga la redundancia (después de descojonarme viva) son las siguientes:


1. Va un español. Se acuesta con una guapa keniata. Se la lleva a la cama... Y follan con el libro al lado, claro. Porque durante el sexo es jodido ponerse a pensar cómo se dice "loquesea" en otro idioma, te salen en el tuyo propio. Así que me imagino al pobre con el diccionario este en la mano, y encima confundiéndose. En vez de decirle a la chica: ¡Oh sigue!, seguro que le suelta: "Te pareces a alguien que conozco" que es la frase que aparece al lado. No sé si podéis imaginaros la situación... pobre chico, termina hecho pedacitos.


2. Hay problemas. Te acercas a la tía con el que has compartido unos días de pasión con cara larga. La otra persona espera receptiva con cara de: venga qué pasa. Y tú buscando la página exacta, pero con los nervios no la encuentras. Y la otra empieza a soltar palabros en swahili. Y te pones más de los nervios. Porque no sabes qué te está diciendo, y encima no sabes qué decirle! Y lo que ella te ha preguntado es: ¿Te encuentras bien? Y tú contestas con frases que vas encontrando por si cuela: ¿Dónde está la playa nudista?.


Claro ella se resigna y te contesta a la pregunta de dónde está la playa nudista, planteándose sinceramente si la persona con la que se ha acostado está bien del coco, si sus problemas vienen simplemente del idioma. A lo que tú, mientras sigues buscando las frases de problemas le contestas: ¿Puedo comprar un billete sin reserva?


Después de eso, ella decide irse. ¡Justo cuando tú encuentras las frases para problemas! Y consigues decirle antes de que ella abra la puerta: "Creo que esto no funciona". Ella para demostrar que está de acuerdo, coge la puerta y se pira dando un portazo.


Qué bonita historia de amor.


Yo no sé si aconsejo el "turismo sexual" en países en los que se habla swahili, a no ser que domines a la perfección el idioma...


Mdme. Macarroni.

1 comentario:

  1. ¡Jajajaja! Me quito el sombrero ante su determinación de aprender este curiosísimo idioma. Confiemos en el poder de la intuición y el body language. Yo no creo que me anime por ahora. Bastante tengo con el euskera, el francés, el italiano y en inglés :S

    Un saludo swahiliano ***

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