
Con catorce años me hice un piercing en la oreja, en la parte de arriba, donde más duele. Llevé un arito de acero hasta los 18, y la verdad es que siempre opiné que me daba un toque muy de "badgirl" que contrastaba con mi forma de vestir de angelita pija.
Me lo quité a los 18 porque quería ser una chica seria. Quería que me tomaran en serio.
Y ahora me lo he vuelto a poner. Me he recogido la melena, para que se vea bien. Y no paro de sonreír. Qué joven y sexy me siento.
Y todo por un arito de acero...
Mdme.Macarroni
Tú siempre estás sexy amor...
ResponderEliminarTe amo muchísimo...
Me parece a mí que no es el arito en sí!!
ResponderEliminary todo por eso!!!
ResponderEliminar