
Cuando quiero que me quieran, o cuando quiero querer, me vuelvo fuerte y segura. No dudo. Cuando empiezo a querer a las personas me vuelvo pequeña y vulnerable. Porque al fin y al cabo no soy nada. Soy una pequeña nada con delirios de todo y con mil aspiraciones, pero nada al fin y al cabo.
Y no sé si sé quererte como esperas que te quiera. No sé si te bastan mis gestos, o mis palabras. No sé si te vas a la cama herido, o si me sientes cada vez más lejos. No sé si sé ayudarte a ser feliz desde tan lejos.
Pero te quiero desde muy dentro, a pesar de todos mis fallos, lo único realmente verdadero que hay en mí es que te quiero.
Mdme.Macarroni.
Me bastas que seas tú, simplemente así, me haces el hombre más feliz del mundo.
ResponderEliminarCuando os leo deciros estas letras, así, tan llenas de todo que sobra lo demás, me pregunto qué hago aquí, contestando y apareciendo a vuestro lado...
ResponderEliminarMe lo pregunto, sí, pero mientras escribo! qué desastre, lo sé!