
Amar es frustrarse cuando la confianza se rompe.
Y no querer mirar a otro lado, ni esconderse, si no quedarse a luchar.
Amar es esa sensación, cuando sólo provocas enfados en la otra persona, de que ya casi no sirves para nada. Porque enfadar a la persona a la que quieres constantemente, no es nada bueno.
También es quedarse sola y no gritar.
El amor no es para siempre, a no ser que se ponga empeño.
Y el empeño es algo difícil, muy difícil.
Y si Dios viniera a hablar conmigo ahora, le pediría empeño, más años, y más madurez.
Es una caca ser joven y pretender querer para siempre. Al final no resulta creíble.
Mdme. Macarroni.
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