martes, 30 de junio de 2009

Tengo un girasol en el pecho.


Es que resulta que estoy comiendo pipas. Y una se me ha ido por el camino equivocao. Sí. Sí. ¿Alguien sabe si puede crecerme un girasol en el pulmón? Sería tan bonito...


Yo: Señor médico. Tengo un girasol en el pecho. (Por dentro, por pulmolandia, no en las tetas)


Señor médico: Tu puta madre en calcetines.


Pero es que ha sido inevitable. Estaba yo ahí, dale que te pego a las pipas. Porque yo cuando me pongo no paro. Y de pronto he visto que en el envase pone: "Puede contener trazas de frutos secos de cáscara". No me jodas.


No.


No me lo puedo creer.


Mi mundo se desvanece.


¿De verdad que una bolsa de pipas puede contener trazas de frutos secos de cáscara?


Entre tanto Ja-Ja-Ja y tanto Ji-Ji-Ji, la pipa se ha ido por otro conducto. Y a saber dónde andará.


Mdme. Macarroni.

No hay comentarios:

Publicar un comentario