miércoles, 28 de octubre de 2009

Días.


Hay días en los que mi única misión es no arrancarme los ojos, aterrada por lo que veo, como Edipo.

Hay días en los que no encuentro la inteligencia necesaria para enfrentarme a mí misma.

Padezco de noviembres dulces y amargos.

Hay tardes en las que sólo escucho silencios.


Esos días tú me ayudas a encontrar al menos mil razones para reír.


Hay días en los que tú crees que no pintas nada, allí donde estás.

Días en los que crees que no puedes más y te aferras a una llamada que aún no existe.

Hay días en los que no sabes hasta qué punto vale la pena seguir anclado en el pasado. Que no te encuentras en el que eras, ni en el que serás. Y el presente no acaba de convencerte.


Esos días te regalo mi esperanza.


Y es que podrá ir todo mal. Pero hasta los días más amargos tiene un gusto dulce al final, cuando recordamos que nos tenemos el uno al otro. Nunca lo olvides.


Mdme.Macarroni.

2 comentarios:

  1. No sabes cuanto me ayudas. Saber que estás ahí, aunque sea lejos, y que con sólo una llamada telefónica voy a escuchar tu voz y encontrar de nuevo la paz y la tranquilidad que me das...

    Te amo. Más que nunca.

    Gracias por estar ahí siempre...

    P.D.: Pasado mañana es viernes !¡!¡!¡!

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  2. Tal parece que Joe y tú son una bonita pareja. Ojalá hubiera más como ustedes, ojalá yo me enrole un día de éstos en una relación así.

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