
Los viernes son días de caza.
Y yo estoy aquí, tecleando en la terraza de casa. Afortunadamente el aire que me llega no es el de los coches, sino el de las montañas. Sería poético decir que me llega el perfume de las rosas, pero las rosas murieron. Sólo me quedan camelias en el jardín. Y las camelias no huelen.
Tampoco es poético lo que hago. Escribir mientras espero a que termine de grabarse un cd con parte de las 1000 fotos que he hecho desde abril. Y todos los documentos que he escrito. Y mi comedia a medio terminar... no, esa la dejaré dentro del ordenador. Me obligaré a terminarla.
¿Sabes como podría morir una puta que no es puta? ¿Y un novio cornudo que al final no lo es? ¿Sabes otra salida que no sea la muerte? ¿Debería perdonarle la vida a ella? ¿A él? Quizá debería planteármelo... Quizá morir sería lo más fácil para los actores. Y odio ponerles las cosas fáciles. Que sufran, coño.
El caso es que estoy en esa época de guardar todo, de limpiar. De dejar espacio para nuevos proyectos. Para África. Para mí. Para él. Para quién sabe... quién sabe lo que vendrá.
Los viernes son día de caza. Y en todas partes hay gente intercambiando miradas, palabras, saliva... Y yo intercambio informaciones con el ordenador. Presumiendo de intelectual, de hacendosa.
Perdida entre las montañas, como Heidi. Bueno no, como la cabra de Heidi, la niña al menos follaba con el abuelo, o con Pedro, ya no me acuerdo con quién. La cabra seguro que no. O sí.. O bueno qué más da.
Podrías salvarme esta noche. Y llevarme a dar un paseo por cualquier ciudad del mundo. O por cualquier mar. O cualquier selva...
Mdme.Macarroni.
Qué interesante e inspirador lo de "esta época de limpiar, dejar espacio para nuevos proyectos"
ResponderEliminarSiempre me llamó la atención lo de hacer cosas materiales con lo que queremos hacer con nuestra vida. Yo por ejemplo, lo que hago mucho es...
Bueno, que como me gusta y es parte de mí lo que te iba a contar, vienes a mi casa/blog y lo escuchas allí? :)